Por Carolina Rojas Quezada, M. A. Díaz Muñoz y Edilia Jaque Castillo
Leer documento completo en http://redalyc.uaemex.mx/pdf/198/19801706.pdf Leer más...
martes, 31 de agosto de 2010
Guía de Buenas Prácticas de Proyectos de Urbanización Sostenibles
Por Jesús Pintado Manzaneque
Los pueblos y ciudades son el espacio común que los seres humanos hemos creado para el desempeño de nuestras actividades, ya sean laborales, de relación o de ocio. Su planificación conlleva la atención a múltiples factores que determinan nuestra vida y debe abordar, no sólo todas las necesidades que los ciudadanos demandan, sino también los efectos que su crecimiento puede conllevar en el entorno donde se encuentran.
Acceder al documento en http://pagina.jccm.es/medioambiente//publicaciones/guias/MBAurbanizacion.pdf Leer más...
Los pueblos y ciudades son el espacio común que los seres humanos hemos creado para el desempeño de nuestras actividades, ya sean laborales, de relación o de ocio. Su planificación conlleva la atención a múltiples factores que determinan nuestra vida y debe abordar, no sólo todas las necesidades que los ciudadanos demandan, sino también los efectos que su crecimiento puede conllevar en el entorno donde se encuentran.
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CÓMO EXPLICAR UNA AGENDA 21... Y NO CAER EN LA TECNOCRACIA
Por Noèlia Masdeu i Domingo
Teníamos que explicar lo que era una A21L a todo un pueblo: no queríamos hacer nada formal. Entender lo que es un proceso participativo: nada de clases magistrales. Debían empezar a sonar palabras como desarrollo sostenible, carta de Aalborg y foros: sin asustar a nadie. El encargo era muy concreto y venia des del Ayuntamiento de La Fatarella: un pueblo de montaña (1.200 habitantes), en la comarca de la Terra Alta en el interior de la provincia de Tarragona.
Leer artículo completo en http://tiradelhilo.dip-palencia.es/bib/comoexplicarunaagenda21.pdf
Artículo aparecido en la revista Ciclos, Cuadernos de Comunicación, Interpretación y Educación Ambiental, nº 15 (julio 2004). Edita GEA, s.coop.
Autora: Noèlia Masdeu i Domingo
Hèlix sl.Leer más...
Teníamos que explicar lo que era una A21L a todo un pueblo: no queríamos hacer nada formal. Entender lo que es un proceso participativo: nada de clases magistrales. Debían empezar a sonar palabras como desarrollo sostenible, carta de Aalborg y foros: sin asustar a nadie. El encargo era muy concreto y venia des del Ayuntamiento de La Fatarella: un pueblo de montaña (1.200 habitantes), en la comarca de la Terra Alta en el interior de la provincia de Tarragona.
Leer artículo completo en http://tiradelhilo.dip-palencia.es/bib/comoexplicarunaagenda21.pdf
Artículo aparecido en la revista Ciclos, Cuadernos de Comunicación, Interpretación y Educación Ambiental, nº 15 (julio 2004). Edita GEA, s.coop.
Autora: Noèlia Masdeu i Domingo
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133 viviendas
Propuesta de intervención en el Conjunto 133 viviendas de Concepción del Uruguay, en el marco del Seminario "Una visión urbana de la vivienda social", de la Cátedra de Planificación Urbanística de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Concepción del Uruguay, desarrollado en el primer trimestre de 2010. Grupo 4: Angelica Acevedo, Elizabet Acevedo, Paula Capovila, María Dell´Orto, Marta Rizzo y Gisela Sack
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Villa Mantero
Desarrollamos un Trabajo de Planeamiento Urbanistico dirigido al Desarrollo Sostenible con enfoque regional, en Villa Mantero. Analizaremos los actores que intervienen en lo economico, social, politico, ambiental, cultural...con el fin de proyectar futuras mejoras donde vos, como actor local, nos podes ayudar. Acceder al blog
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viernes, 27 de agosto de 2010
Sostenibilidad y sustentabilidad
Por Graciela Falivene
Nosotros aplicaremos el concepto de sostenibilidad a los proyectos de vivienda social entendiendo que un proyecto es sostenible cuando la comunidad puede mantener y mejorar sus condiciones de vida en el tiempo, sin caer rápidamente en vivienda deficitaria
A pesar de que "sostener" y "sustentar" son sinónimos en mcuhos contextos, los conceptos de "desarrollo sostenible" y "desarrollo sustentable" no lo son. el Diccionario de la Real Academia española dice lo siguiente:
sostenible. 1. adj. Dicho de un proceso: que puede mantenerse por sí mismo, como lo hace, por ejemplo, un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes.
sustentable. 1. adj. Que se puede sustentar o defender con razones.
La misma diferencia se verá en los sustantivos "sostenibilidad" y "sustentabilidad".
La principal diferencia es que "sostener" tiene se sentido de "mantener, proseguir", que sustentar no tiene.
Nosotros aplicaremos el concepto de sostenibilidad a los proyectos de vivienda social entendiendo que un proyecto es sostenible cuando la comunidad puede mantener y mejorar sus condiciones de vida en el tiempo, sin caer rápidamente en vivienda deficitaria.
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Nosotros aplicaremos el concepto de sostenibilidad a los proyectos de vivienda social entendiendo que un proyecto es sostenible cuando la comunidad puede mantener y mejorar sus condiciones de vida en el tiempo, sin caer rápidamente en vivienda deficitaria
A pesar de que "sostener" y "sustentar" son sinónimos en mcuhos contextos, los conceptos de "desarrollo sostenible" y "desarrollo sustentable" no lo son. el Diccionario de la Real Academia española dice lo siguiente:
sostenible. 1. adj. Dicho de un proceso: que puede mantenerse por sí mismo, como lo hace, por ejemplo, un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes.
sustentable. 1. adj. Que se puede sustentar o defender con razones.
La misma diferencia se verá en los sustantivos "sostenibilidad" y "sustentabilidad".
La principal diferencia es que "sostener" tiene se sentido de "mantener, proseguir", que sustentar no tiene.
Nosotros aplicaremos el concepto de sostenibilidad a los proyectos de vivienda social entendiendo que un proyecto es sostenible cuando la comunidad puede mantener y mejorar sus condiciones de vida en el tiempo, sin caer rápidamente en vivienda deficitaria.
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Barrio "150 Viviendas"
Análisis del Barrio "150 Viviendas de Concepción del Uruguay", en el marco del Seminario Taller "Una visión urbana de la vivienda social", de la Cátedra de Planificación Urbanística de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de Concepción del Uruguay, desarrollado en el primer semestre de 2010.
Grupo 3: Arrejoría, Baus, Bonnet, Cergneux, González, Sartori
Docentes: Arqs. Graciela Falivene, Patricia Costa y José Antonio Artusi
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Propuesta de intervención en el Conjunto Gral. Ing. Enrique Mosconi
Propuesta de intervención en el Conjunto de Viviendas "Gral. Ing. Enrique Mosconi" de Concepción del Uruguay, Entre Ríos; en el marco del Seminario Taller "Una visión urbana de la vivienda social", de la Cátedra de Planificación Urbanística de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Concepción del Uruguay, desarrollado en el primer semestre de 2010.
Grupo 1: Fabre, Kindsvater, Fernández, Rossier, Zelayeta, Valiente.
Docentes: Arqs. Graciela Falivene, Patricia Costa y José Antonio Artusi
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jueves, 26 de agosto de 2010
PROYECTO URBANO
Por Graciela Falivene
1-Introducción
Dice Carlos Nelson Ferreira dos Santos, que los arquitectos tenemos la ventaja de poseer un lenguaje propio, adecuado a su materia prima de trabajo, cargada de connotaciones metafóricas. Nuestro diseño, siendo un proyecto, es algo que se lanza antes, un tiro arriesgado a partir de las informaciones de lo que se sabe existente y de lo que se intuye poder existir. La "patada" original, osada y creativa, nos garantiza, más allá de las razones prácticas, otras, también indispensables para la vida y la dignidad humana, tan bien sintetizadas por el término poética: el sentido de pertenencia a un sitio, el orgullo de la identidad local, el disfrute de la belleza y de la naturaleza. Es cierto que nuestros "proyectiles" jamás alcanzarán el blanco de lleno. No importa; lo fundamental es que permitan reevaluaciones continuas hechas por nosotros y por los otros, hasta que se llegue a un consenso sobre lo que se quiere y lo que se proyecta a largo plazo como perspectiva de vida.
El objetivo de este trabajo es explorar en qué medida el proyecto urbano puede constituirse como una tecnología que permita reformular las dificultades que históricamente han acompañado a los proyectos de vivienda social debido a la consideración, convencionalmente de manera aislada y auto contenida, que ha soslayado sus implicancias en la configuración del paisaje y la forma urbana. Estas prácticas han generado dificultades que se han visto exacerbadas por los fenómenos de exclusión y segmentación asociados a los procesos de globalización y a la vigencia de prácticas neoliberales que han debilitado los procesos de redistribución de los beneficios económicos y sociales de la urbanización.
Los procesos actuales configuran un cuadro complejo de profundas transformaciones de todas las ciudades. Esta transformación conlleva a que los mercados habitacionales urbanos vuelvan a colocarse como centro de la especulación. Quienes tienen poder adquisitivo son el objetivo de los nuevos emprendimientos inmobiliarios urbanos del capital concentrado. Quienes tienen la necesidad como prioridad son el objetivo de clientelismo político, de propietarios que promueven la ocupación de sus tierras, de prestamistas usureros, de locadores y proveedores, que obtienen ganancias generalmente vendiendo productos subestándar sobrevaluados, u obligados a autoproducir su suelo urbano.
Tres aspectos se distinguen claramente:
a) Una violenta transformación de los mercados inmobiliarios, que encarecen la tierra, el transporte y los servicios, es decir el “habitar la ciudad” en general.
b) Una apropiación de mayor superficie urbana por habitante por parte de los sectores sociales altos, que condicionan el espacio residencial contiguo habitado tanto por sectores medios como de bajos ingresos.
c) La generación de nuevos y complejos problemas ambientales y urbanos como resultado de los nuevos emprendimientos urbanísticos
En síntesis, el costo de habitar la ciudad se ha elevado como consecuencia directa de iniciativas de inversión público-privada en materia de reforma urbana, del mayor costo de los servicios públicos privatizados y de fuertes inversiones privadas en las nuevas tipologías residenciales de las elites en la periferia, que modifican el mercado habitacional y de la tierra urbana.
2- La visión del proyecto urbano
En este contexto, la visión del proyecto urbano es de gran utilidad para abordar la práctica urbanística de los proyectos de sector que incluyan vivienda social desde la óptica de la complejidad urbana. La aceptación de la complejidad significa asumir, a partir del diálogo con el espacio urbano, una dimensión distinta de la del edificio o conjunto de edificios residenciales, en la que la localización, la complejización de los programas y el carácter critico del espacio público que se conforme son condicionantes y a la vez condicionados por los salvajes procesos de segregación y segmentación que no deben soslayarse, ni ética ni moralmente.
En este sentido la aplicación de las dimensiones consideradas por Ignasi Solá Morales, para que un proyecto sea considerado urbano, son de suma utilidad y son confluyentes con los criterios operacionales que se han derivado de las investigaciones realizadas por CABE
2.1- Tener en cuenta los efectos territoriales
Más allá de su área de actuación, el proyecto urbano tiene otra escala, tiene que tener influencia sobre otras piezas urbanas.
2.2-Carácter complejo y multidisciplinario. Fragmento de ciudad donde se incorpora un aspecto predominante pero no único.
2.3-La escala intermedia y el desarrollo temporal y de gestión
El proyecto urbano tiene entre 5 a 15 años para que se produzca su integración. El desarrollo físico y espacial que genera su arquitectura se completa más allá de que su estructura básica esté resuelta. Podríamos diferencias dos momentos: la estructuración básica, en el corto plazo; y la madurez, en el mediano y largo plazo.
2.4-La carga voluntaria de querer hacer arquitectura de la ciudad
El proyecto urbano debe contener una voluntad de generar forma de espacio urbano. Es necesaria una toma de conciencia de lo que a la ciudad hay que darle de carácter plenamente urbano.
2.5-Un proyecto urbano tiene que tener un componente de inversión pública.
Hay que regular los puntos de intervención. Se debe buscar una solución de proyecto urbano armonizando lo público y lo privado, evitando la especulación inmobiliaria y la apropiación privada de la plusvalía generada por la inversión pública.
2.6.-También es posible pensar que un proyecto, más que una forma cerrada, pueda ser un manual de instrucciones para que los actores implicados encuentren algún orden en la resolución de sus problemas,
Al respecto es un buen ejemplo el de los lineamientos del gobierno Británico para los proyectos urbanos que surgen a partir del año 2000 con la publicación del el Libro Blanco Urbano que propone, colaborar desde el Gobierno en la sustentabilidad de los pueblos y Ciudades a partir de mejoras en la producción de los proyectos. A partir de allí se encargaron una serie de evaluaciones a distintas universidades y Consultoras, sobre las prácticas urbanísticas en los planes y proyectos urbanos, incluyéndose especialmente los proyectos de vivienda como elementos esenciales de la conformación espacial (se incluyeron tanto proyectos públicos como privados) Estas evaluaciones dieron como resultado unos lineamientos y orientaciones de políticas de planeamiento (Planning Policy Guidance). Un acuerdo para realizar proyectos sustentables a partir de promover la buena calidad de los mismos fue establecido por la Comisión para la Arquitectura y el Ambiente construido (CABE), que fijó standards de calidad de diseño , no soluciones, sino puntos críticos que debían ser tomados en consideración, así como el establecimiento de premios para los proyectos de buena calidad .
Las investigaciones de CABE han demostrado que los Buenos proyectos :
• Generan valores, económicos sociales y ambientales.
• Tienen Buenos retornos a la inversión
• Ayudan a atraer inversores.
• Mejoran el desempeño y la satisfacción de la mano de obra
• Incrementan el prestigio de los residentes
• Abren a nuevas oportunidades de inversión.
• Generan lugares accesibles para todos.
• Benefician a todos los participantes del juego urbano. ANGELL
Según el enfoque de CABE, el proyecto urbano es el proceso por el cual se da forma a los escenarios de la vida urbana. Entiende, a su vez, que este es un proceso que involucra a políticos, a una amplia gama de gente con intereses en el área y a muchos profesionales diferentes. Un buen resultado depende de toda esta gente trabajando efectivamente junta. El objetivo de la difusión de las políticas proyectuales, es dar coherencia, ya que cada día se toman innumerables decisiones que tienen el potencial para construir un fragmento de la ciudad, de manera tal que la ciudad sea más habitable, agradable y estimulante, o por el contrario hostil, desagradable e inseguro.
Estas decisiones pueden erosionar, construir o consolidar el carácter distintivo de un sitio. Algunas de estas decisiones conciernen a los grandes proyectos. Pero así mismo la sumatoria agregada de numerosos pequeños proyectos juntos, tales como las ampliaciones de las casas, los frentes de los negocios y los esquemas de completamiento del tejido, pueden cambiar un lugar dramáticamente para el bien o para el mal con una perspectiva de no muchos años vista.
Si nos focalizamos en la calidad urbanística de los proyectos de vivienda social, el sistema de planeamiento puede hacer alguna diferencia. La buena calidad de los proyectos urbanos es una herramienta poderosa para alcanzar una alta calidad de vida, mayor vitalidad económica y mejor uso de los recursos. Es clave hacer lugares donde la gente quiera vivir, y no como sucede en la mayoría de los proyectos de vivienda social, no tener más remedio que permanecer por no tener los medios para cambiar de lugar de residencia. En general los buenos proyectos de vivienda social evaluados por CABE tenían las siguientes características
1- Carácter:
Sensación de historia y lugar .Un lugar que da respuesta y refuerza los patrones locales de desarrollo y paisaje a partir de:
• Genera paisajes distintivos
• Potencia las características naturales
• Tiene edificios distintivos
• Genera calles y patrones de calles articulados con las tramas existentes
• Genera espacios especiales
• Resuelve la silueta y línea de techos
• Reconoce la importancia de los materiales de construcción
• Incorpora la cultura local y las tradiciones
• Evita soluciones estándar
2.-Continuidad y diferenciación
Posee claridad formal. Un lugar donde los espacios públicos y privados están claramente distinguidos:
• Calles, senderos y espacios abiertos con vistas desde los edificios
• Clara distinción entre los espacios públicos y privados
• Evita brechas en la línea de los edificios.
• Circunda las calles y otros espacios por edificios y árboles de una escala tal que se siente confortable y apropiado al carácter del espacio
• No deja espacios abandonados, sin uso o descuidados
3.-Calidad del espacio de dominio público
Sensación de bienestar y amenidad Un lugar con espacios públicos y calles que son animados y agradables para usar.
• Sensación de seguridad. (Ver manual de espacios urbanos seguros)
• Ordenado y de fácil mantenimiento
• Cuidadosamente personalizado con la integración del arte al espacio público urbano.
• Adecuado a las necesidades de todos, incluidos los discapacitados y las personas mayores.
• Iluminación y mobiliario urbanos bien proyectados.
• Vegetación atractiva, robusta y de fácil mantenimiento.
4.- Facilidad de movimiento
Conectividad y permeabilidad. Un lugar al que sea fácil llegar y moverse a través:
• Mayores densidades donde el acceso al transporte público es mejor.
• Caminos, senderos y espacios públicos conectados con rutas colectoras.
• Fácil accesibilidad.
• Rutas directas que lleven a dónde la gente quiere ir.
• Elección de vías seguras y de alta calidad.
5.-Legibilidad
• Facilidad de comprensión.
• Un lugar que tenga una clara imagen y que sea fácil de entender.
• Hitos y puntos focales.
• Vistas.
• Vías claras y fácilmente transitables.
• Entradas a áreas particulares.
• Iluminación.
• Trabajos de detalles.
• Signos y señales viales.
6 .-Adaptabilidad
Un lugar que pueda cambiar fácilmente de usos:
• Flexibilidad de uso
• Posibilidades para el cambio gradual y parcial.
• Edificios y áreas adaptables a una variedad de usos presentes y futuros.
• Reutilización de importantes edificios históricos.
7.-Diversidad
Un lugar con variedad y mixtura de usos:
• Una variedad de distribuciones y formas de los edificios.
• Diversidad de comunidades y cultura.
• Variedad de estilos arquitectónicos.
• Biodiversidad.
En el año 2003 se establecieron las pautas referidas a la vivienda que incluían aspectos relativos a los lineamientos de proyecto PPG3 (ODPM, 2003c) Este trabajo establece los puntos críticos que deben considerar los emprendimiento de nuevos vecindarios de viviendas. En resumen, los aspectos que deben contemplar las nuevas áreas residenciales son los siguientes:
• Estar conectadas al transporte público
• Incorporar usos mixtos
• Incorporar una alta calidad de diseño
• Hacer el mejor uso posible del suelo
• Especificar standards máximos más que mínimos para estacionamiento
3.-La calidad del proyecto y la seguridad: el caso chileno y las orientaciones para el logro de espacios urbanos seguros
La sensación de seguridad y confianza y la apropiación por parte de la comunidad en su espacio urbano es considerada un resultado esencial de la calidad de los diseños. Para promover mejores prácticas urbanísticas se generaron orientaciones que partieron de la evaluación de buenas y malas prácticas. Se generaron documentos para difundir conocimientos y herramientas concretas para promover la mejorara de la calidad del diseño de espacios urbanos, la percepción de seguridad y la reducción de los delitos de oportunidad.
Está basado, principalmente, en criterios de Prevención de la Delincuencia Mediante Diseño Ambiental, disciplina conocida genéricamente como CPTED (Crime Prevention Through Environmental Design). Esta estrategia de prevención de la delincuencia, que considera tanto elementos espaciales como comunitarios, ha formado parte de muchas iniciativas integrales de prevención de la delincuencia en países como Australia, Canadá, Estados Unidos, Países Bajos, Reino Unido y Sudáfrica. La prevención de la delincuencia mediante el diseño del espacio urbano y sus características ambientales se basa en los siguientes principios fundamentales:
• Promover la vigilancia natural: promover la posibilidad de ver y ser visto aumenta el control por parte de los usuarios.
• Fomentar el control natural de accesos: busca incentivar, por medio de estrategias de diseño, el control social sobre los accesos de un espacio determinado.
• Estimular la confianza y colaboración entre los vecinos: el reforzamiento de la confianza mutua y el sentido de pertenencia de los habitantes con su entorno fomentan el control social que se ejerce sobre un sector, lo que contribuye a generar un uso adecuado y cuidadoso de éste.
• Reforzar la identidad con el espacio público: una estrategia que refuerza la identidad con el espacio público involucra a la comunidad en su recuperación y diseño, de modo que ésta lo sienta como propio, se apodere de él y lo cuide. El diseño de estos lugares con participación ciudadana es una necesidad esencial para la comunidad, porque colabora al conocimiento de las personas entre sí y a la profundización de los lazos comunitarios.
• Diseñar y planificar barrios a una menor escala: el tamaño de un conjunto urbano puede afectar la sensación de seguridad de sus usuarios. En conjuntos de gran tamaño es difícil establecer lazos comunitarios profundos. En una escala menor, el ciudadano siente que puede controlar su espacio, que responde a su tamaño personal.
• Fomentar la participación y responsabilidad de la comunidad: implica que los residentes participen de manera activa en la vida social de una comunidad, usando una estructura espacial y administrativa que los apoye.
• Administrar adecuadamente los espacios públicos: una administración de un espacio nuevo o recuperado en el tiempo que establece programas municipales de mantenimiento y actividades comunitarias que deleguen parte de la responsabilidad en los vecinos es vital para que una estrategia de prevención sea sostenible y fomente el encuentro y el uso colectivo de dicho espacio.
Bibliografía:
• Bohigas Oriol. Contra una Arquitectura Adjetivada, Seix Barral, Barcelona, 1969
• Borthagaray J. M. y otros. Hacia la Gestión de un Hábitat Sostenible, Editorial Nobuko; Buenos Aires, 2005
• Chapin, Stuart. “Planificación del Uso del Suelo Urbano, Editorial OIKOS-TAU, Barcelona, 1981
• CIS Centro de Investigación Social. Estudio Descriptivo de la Situación Post erradicación de Campamentos en la Región metropolitana. Santiago de Chile, Primer semestre 2002
• Commission on Architecture and the Built Environment (2000) By Design: Urban Design in the Planning System: Towards Better Practice, London: Thomas Telford
• Cities in Transition and the Urban-Architectural Project. Pag.411
En Cities in Transition, 010 Publishers,2001, Rotterdam
Disponible en: http://www.010publishers.nl/
• DETR Department of Environment, Transport and the Regions (2000b)
• DETR ,Towns and Cities (Urban White Paper) London, 2000
• Ferreira dos Santos,Carlos Nelson. A Cidade como un Jogo de Cartas,Projeto Editores,San Pablo, !988.
• Instituto de Investigaciones de la Vivienda. Habitabilidad de los Conjuntos Residenciales: el Espacio exterior, UBA-FAU, Buenos Aires, marzo 1970.
• Kintrea, Keith Morgan, Jimmy. Calidad de la vivienda y los vecindarios en las políticas de vivienda en Londres para el período 1975–2000 editado por Office of the Deputy Prime Minister en enero de 2005.
• Ministerio del Interior, Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Fundación Paz Ciudadana, Asociación Chilena de Municipalidades. Espacios urbanos seguros. Recomendaciones de diseño y gestión comunitaria para la obtención de espacios urbanos seguros, Santiago de Chile, 2002
• Sola Morales de, Ignasi. Presente y futuros. La arquitectura en las ciudades. Barcelona, 1996. p.10-23.Leer más...
1-Introducción
Dice Carlos Nelson Ferreira dos Santos, que los arquitectos tenemos la ventaja de poseer un lenguaje propio, adecuado a su materia prima de trabajo, cargada de connotaciones metafóricas. Nuestro diseño, siendo un proyecto, es algo que se lanza antes, un tiro arriesgado a partir de las informaciones de lo que se sabe existente y de lo que se intuye poder existir. La "patada" original, osada y creativa, nos garantiza, más allá de las razones prácticas, otras, también indispensables para la vida y la dignidad humana, tan bien sintetizadas por el término poética: el sentido de pertenencia a un sitio, el orgullo de la identidad local, el disfrute de la belleza y de la naturaleza. Es cierto que nuestros "proyectiles" jamás alcanzarán el blanco de lleno. No importa; lo fundamental es que permitan reevaluaciones continuas hechas por nosotros y por los otros, hasta que se llegue a un consenso sobre lo que se quiere y lo que se proyecta a largo plazo como perspectiva de vida.
El objetivo de este trabajo es explorar en qué medida el proyecto urbano puede constituirse como una tecnología que permita reformular las dificultades que históricamente han acompañado a los proyectos de vivienda social debido a la consideración, convencionalmente de manera aislada y auto contenida, que ha soslayado sus implicancias en la configuración del paisaje y la forma urbana. Estas prácticas han generado dificultades que se han visto exacerbadas por los fenómenos de exclusión y segmentación asociados a los procesos de globalización y a la vigencia de prácticas neoliberales que han debilitado los procesos de redistribución de los beneficios económicos y sociales de la urbanización.
Los procesos actuales configuran un cuadro complejo de profundas transformaciones de todas las ciudades. Esta transformación conlleva a que los mercados habitacionales urbanos vuelvan a colocarse como centro de la especulación. Quienes tienen poder adquisitivo son el objetivo de los nuevos emprendimientos inmobiliarios urbanos del capital concentrado. Quienes tienen la necesidad como prioridad son el objetivo de clientelismo político, de propietarios que promueven la ocupación de sus tierras, de prestamistas usureros, de locadores y proveedores, que obtienen ganancias generalmente vendiendo productos subestándar sobrevaluados, u obligados a autoproducir su suelo urbano.
Tres aspectos se distinguen claramente:
a) Una violenta transformación de los mercados inmobiliarios, que encarecen la tierra, el transporte y los servicios, es decir el “habitar la ciudad” en general.
b) Una apropiación de mayor superficie urbana por habitante por parte de los sectores sociales altos, que condicionan el espacio residencial contiguo habitado tanto por sectores medios como de bajos ingresos.
c) La generación de nuevos y complejos problemas ambientales y urbanos como resultado de los nuevos emprendimientos urbanísticos
En síntesis, el costo de habitar la ciudad se ha elevado como consecuencia directa de iniciativas de inversión público-privada en materia de reforma urbana, del mayor costo de los servicios públicos privatizados y de fuertes inversiones privadas en las nuevas tipologías residenciales de las elites en la periferia, que modifican el mercado habitacional y de la tierra urbana.
2- La visión del proyecto urbano
En este contexto, la visión del proyecto urbano es de gran utilidad para abordar la práctica urbanística de los proyectos de sector que incluyan vivienda social desde la óptica de la complejidad urbana. La aceptación de la complejidad significa asumir, a partir del diálogo con el espacio urbano, una dimensión distinta de la del edificio o conjunto de edificios residenciales, en la que la localización, la complejización de los programas y el carácter critico del espacio público que se conforme son condicionantes y a la vez condicionados por los salvajes procesos de segregación y segmentación que no deben soslayarse, ni ética ni moralmente.
En este sentido la aplicación de las dimensiones consideradas por Ignasi Solá Morales, para que un proyecto sea considerado urbano, son de suma utilidad y son confluyentes con los criterios operacionales que se han derivado de las investigaciones realizadas por CABE
2.1- Tener en cuenta los efectos territoriales
Más allá de su área de actuación, el proyecto urbano tiene otra escala, tiene que tener influencia sobre otras piezas urbanas.
2.2-Carácter complejo y multidisciplinario. Fragmento de ciudad donde se incorpora un aspecto predominante pero no único.
2.3-La escala intermedia y el desarrollo temporal y de gestión
El proyecto urbano tiene entre 5 a 15 años para que se produzca su integración. El desarrollo físico y espacial que genera su arquitectura se completa más allá de que su estructura básica esté resuelta. Podríamos diferencias dos momentos: la estructuración básica, en el corto plazo; y la madurez, en el mediano y largo plazo.
2.4-La carga voluntaria de querer hacer arquitectura de la ciudad
El proyecto urbano debe contener una voluntad de generar forma de espacio urbano. Es necesaria una toma de conciencia de lo que a la ciudad hay que darle de carácter plenamente urbano.
2.5-Un proyecto urbano tiene que tener un componente de inversión pública.
Hay que regular los puntos de intervención. Se debe buscar una solución de proyecto urbano armonizando lo público y lo privado, evitando la especulación inmobiliaria y la apropiación privada de la plusvalía generada por la inversión pública.
2.6.-También es posible pensar que un proyecto, más que una forma cerrada, pueda ser un manual de instrucciones para que los actores implicados encuentren algún orden en la resolución de sus problemas,
Al respecto es un buen ejemplo el de los lineamientos del gobierno Británico para los proyectos urbanos que surgen a partir del año 2000 con la publicación del el Libro Blanco Urbano que propone, colaborar desde el Gobierno en la sustentabilidad de los pueblos y Ciudades a partir de mejoras en la producción de los proyectos. A partir de allí se encargaron una serie de evaluaciones a distintas universidades y Consultoras, sobre las prácticas urbanísticas en los planes y proyectos urbanos, incluyéndose especialmente los proyectos de vivienda como elementos esenciales de la conformación espacial (se incluyeron tanto proyectos públicos como privados) Estas evaluaciones dieron como resultado unos lineamientos y orientaciones de políticas de planeamiento (Planning Policy Guidance). Un acuerdo para realizar proyectos sustentables a partir de promover la buena calidad de los mismos fue establecido por la Comisión para la Arquitectura y el Ambiente construido (CABE), que fijó standards de calidad de diseño , no soluciones, sino puntos críticos que debían ser tomados en consideración, así como el establecimiento de premios para los proyectos de buena calidad .
Las investigaciones de CABE han demostrado que los Buenos proyectos :
• Generan valores, económicos sociales y ambientales.
• Tienen Buenos retornos a la inversión
• Ayudan a atraer inversores.
• Mejoran el desempeño y la satisfacción de la mano de obra
• Incrementan el prestigio de los residentes
• Abren a nuevas oportunidades de inversión.
• Generan lugares accesibles para todos.
• Benefician a todos los participantes del juego urbano. ANGELL
Según el enfoque de CABE, el proyecto urbano es el proceso por el cual se da forma a los escenarios de la vida urbana. Entiende, a su vez, que este es un proceso que involucra a políticos, a una amplia gama de gente con intereses en el área y a muchos profesionales diferentes. Un buen resultado depende de toda esta gente trabajando efectivamente junta. El objetivo de la difusión de las políticas proyectuales, es dar coherencia, ya que cada día se toman innumerables decisiones que tienen el potencial para construir un fragmento de la ciudad, de manera tal que la ciudad sea más habitable, agradable y estimulante, o por el contrario hostil, desagradable e inseguro.
Estas decisiones pueden erosionar, construir o consolidar el carácter distintivo de un sitio. Algunas de estas decisiones conciernen a los grandes proyectos. Pero así mismo la sumatoria agregada de numerosos pequeños proyectos juntos, tales como las ampliaciones de las casas, los frentes de los negocios y los esquemas de completamiento del tejido, pueden cambiar un lugar dramáticamente para el bien o para el mal con una perspectiva de no muchos años vista.
Si nos focalizamos en la calidad urbanística de los proyectos de vivienda social, el sistema de planeamiento puede hacer alguna diferencia. La buena calidad de los proyectos urbanos es una herramienta poderosa para alcanzar una alta calidad de vida, mayor vitalidad económica y mejor uso de los recursos. Es clave hacer lugares donde la gente quiera vivir, y no como sucede en la mayoría de los proyectos de vivienda social, no tener más remedio que permanecer por no tener los medios para cambiar de lugar de residencia. En general los buenos proyectos de vivienda social evaluados por CABE tenían las siguientes características
1- Carácter:
Sensación de historia y lugar .Un lugar que da respuesta y refuerza los patrones locales de desarrollo y paisaje a partir de:
• Genera paisajes distintivos
• Potencia las características naturales
• Tiene edificios distintivos
• Genera calles y patrones de calles articulados con las tramas existentes
• Genera espacios especiales
• Resuelve la silueta y línea de techos
• Reconoce la importancia de los materiales de construcción
• Incorpora la cultura local y las tradiciones
• Evita soluciones estándar
2.-Continuidad y diferenciación
Posee claridad formal. Un lugar donde los espacios públicos y privados están claramente distinguidos:
• Calles, senderos y espacios abiertos con vistas desde los edificios
• Clara distinción entre los espacios públicos y privados
• Evita brechas en la línea de los edificios.
• Circunda las calles y otros espacios por edificios y árboles de una escala tal que se siente confortable y apropiado al carácter del espacio
• No deja espacios abandonados, sin uso o descuidados
3.-Calidad del espacio de dominio público
Sensación de bienestar y amenidad Un lugar con espacios públicos y calles que son animados y agradables para usar.
• Sensación de seguridad. (Ver manual de espacios urbanos seguros)
• Ordenado y de fácil mantenimiento
• Cuidadosamente personalizado con la integración del arte al espacio público urbano.
• Adecuado a las necesidades de todos, incluidos los discapacitados y las personas mayores.
• Iluminación y mobiliario urbanos bien proyectados.
• Vegetación atractiva, robusta y de fácil mantenimiento.
4.- Facilidad de movimiento
Conectividad y permeabilidad. Un lugar al que sea fácil llegar y moverse a través:
• Mayores densidades donde el acceso al transporte público es mejor.
• Caminos, senderos y espacios públicos conectados con rutas colectoras.
• Fácil accesibilidad.
• Rutas directas que lleven a dónde la gente quiere ir.
• Elección de vías seguras y de alta calidad.
5.-Legibilidad
• Facilidad de comprensión.
• Un lugar que tenga una clara imagen y que sea fácil de entender.
• Hitos y puntos focales.
• Vistas.
• Vías claras y fácilmente transitables.
• Entradas a áreas particulares.
• Iluminación.
• Trabajos de detalles.
• Signos y señales viales.
6 .-Adaptabilidad
Un lugar que pueda cambiar fácilmente de usos:
• Flexibilidad de uso
• Posibilidades para el cambio gradual y parcial.
• Edificios y áreas adaptables a una variedad de usos presentes y futuros.
• Reutilización de importantes edificios históricos.
7.-Diversidad
Un lugar con variedad y mixtura de usos:
• Una variedad de distribuciones y formas de los edificios.
• Diversidad de comunidades y cultura.
• Variedad de estilos arquitectónicos.
• Biodiversidad.
En el año 2003 se establecieron las pautas referidas a la vivienda que incluían aspectos relativos a los lineamientos de proyecto PPG3 (ODPM, 2003c) Este trabajo establece los puntos críticos que deben considerar los emprendimiento de nuevos vecindarios de viviendas. En resumen, los aspectos que deben contemplar las nuevas áreas residenciales son los siguientes:
• Estar conectadas al transporte público
• Incorporar usos mixtos
• Incorporar una alta calidad de diseño
• Hacer el mejor uso posible del suelo
• Especificar standards máximos más que mínimos para estacionamiento
3.-La calidad del proyecto y la seguridad: el caso chileno y las orientaciones para el logro de espacios urbanos seguros
La sensación de seguridad y confianza y la apropiación por parte de la comunidad en su espacio urbano es considerada un resultado esencial de la calidad de los diseños. Para promover mejores prácticas urbanísticas se generaron orientaciones que partieron de la evaluación de buenas y malas prácticas. Se generaron documentos para difundir conocimientos y herramientas concretas para promover la mejorara de la calidad del diseño de espacios urbanos, la percepción de seguridad y la reducción de los delitos de oportunidad.
Está basado, principalmente, en criterios de Prevención de la Delincuencia Mediante Diseño Ambiental, disciplina conocida genéricamente como CPTED (Crime Prevention Through Environmental Design). Esta estrategia de prevención de la delincuencia, que considera tanto elementos espaciales como comunitarios, ha formado parte de muchas iniciativas integrales de prevención de la delincuencia en países como Australia, Canadá, Estados Unidos, Países Bajos, Reino Unido y Sudáfrica. La prevención de la delincuencia mediante el diseño del espacio urbano y sus características ambientales se basa en los siguientes principios fundamentales:
• Promover la vigilancia natural: promover la posibilidad de ver y ser visto aumenta el control por parte de los usuarios.
• Fomentar el control natural de accesos: busca incentivar, por medio de estrategias de diseño, el control social sobre los accesos de un espacio determinado.
• Estimular la confianza y colaboración entre los vecinos: el reforzamiento de la confianza mutua y el sentido de pertenencia de los habitantes con su entorno fomentan el control social que se ejerce sobre un sector, lo que contribuye a generar un uso adecuado y cuidadoso de éste.
• Reforzar la identidad con el espacio público: una estrategia que refuerza la identidad con el espacio público involucra a la comunidad en su recuperación y diseño, de modo que ésta lo sienta como propio, se apodere de él y lo cuide. El diseño de estos lugares con participación ciudadana es una necesidad esencial para la comunidad, porque colabora al conocimiento de las personas entre sí y a la profundización de los lazos comunitarios.
• Diseñar y planificar barrios a una menor escala: el tamaño de un conjunto urbano puede afectar la sensación de seguridad de sus usuarios. En conjuntos de gran tamaño es difícil establecer lazos comunitarios profundos. En una escala menor, el ciudadano siente que puede controlar su espacio, que responde a su tamaño personal.
• Fomentar la participación y responsabilidad de la comunidad: implica que los residentes participen de manera activa en la vida social de una comunidad, usando una estructura espacial y administrativa que los apoye.
• Administrar adecuadamente los espacios públicos: una administración de un espacio nuevo o recuperado en el tiempo que establece programas municipales de mantenimiento y actividades comunitarias que deleguen parte de la responsabilidad en los vecinos es vital para que una estrategia de prevención sea sostenible y fomente el encuentro y el uso colectivo de dicho espacio.
Bibliografía:
• Bohigas Oriol. Contra una Arquitectura Adjetivada, Seix Barral, Barcelona, 1969
• Borthagaray J. M. y otros. Hacia la Gestión de un Hábitat Sostenible, Editorial Nobuko; Buenos Aires, 2005
• Chapin, Stuart. “Planificación del Uso del Suelo Urbano, Editorial OIKOS-TAU, Barcelona, 1981
• CIS Centro de Investigación Social. Estudio Descriptivo de la Situación Post erradicación de Campamentos en la Región metropolitana. Santiago de Chile, Primer semestre 2002
• Commission on Architecture and the Built Environment (2000) By Design: Urban Design in the Planning System: Towards Better Practice, London: Thomas Telford
• Cities in Transition and the Urban-Architectural Project. Pag.411
En Cities in Transition, 010 Publishers,2001, Rotterdam
Disponible en: http://www.010publishers.nl/
• DETR Department of Environment, Transport and the Regions (2000b)
• DETR ,Towns and Cities (Urban White Paper) London, 2000
• Ferreira dos Santos,Carlos Nelson. A Cidade como un Jogo de Cartas,Projeto Editores,San Pablo, !988.
• Instituto de Investigaciones de la Vivienda. Habitabilidad de los Conjuntos Residenciales: el Espacio exterior, UBA-FAU, Buenos Aires, marzo 1970.
• Kintrea, Keith Morgan, Jimmy. Calidad de la vivienda y los vecindarios en las políticas de vivienda en Londres para el período 1975–2000 editado por Office of the Deputy Prime Minister en enero de 2005.
• Ministerio del Interior, Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Fundación Paz Ciudadana, Asociación Chilena de Municipalidades. Espacios urbanos seguros. Recomendaciones de diseño y gestión comunitaria para la obtención de espacios urbanos seguros, Santiago de Chile, 2002
• Sola Morales de, Ignasi. Presente y futuros. La arquitectura en las ciudades. Barcelona, 1996. p.10-23.Leer más...
jueves, 24 de junio de 2010
sábado, 29 de mayo de 2010
Se expusieron los trabajos del Seminario "Una visión urbana de la vivienda social"
Se presentaron el viernes en el Aula Bari de la Universidad de Concepción del Uruguay los trabajos desarrollados en el marco del Seminario Taller "Una visión urbana de la vivienda social. Hacia la construcción de indicadores de sostenibilidad",que se realizó como parte de las actividades de la Cátedra de Planificación Urbanística de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
El Seminario estuvo organizado en la cátedra de Planificación Urbanística de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, contando con la asistencia de alumnos, docentes y graduados de esta Facultad. El objetivo consistió en abordar la problemática de la vivienda social, entendiendo por vivienda social las soluciones habitacionales provistas por el Estado, desde la óptica de la sostenibilidad urbana. A lo largo del Seminario se analizaron y evaluaron las intervenciones en vivienda social en Concepción del Uruguay a partir de una combinación de indicadores que se construyeron de manera consensuada adaptando experiencias internacionales al respecto. Se confeccionó además una guía con un conjunto de lineamientos de diseño que se utilizó para propuestas de intervención para mejorar conjuntos de viviendas existentes, así como una propuesta de nuevo conjunto de vivienda utilizando el inmueble de la ex Central Caseros.
Las presentaciones de los trabajos se realizaron recurriendo a nuevas técnicas, tales como videos, presentaciones en flas y power point, etc, así como también a herramientas más tradicionales como maquetas y láminas.
El seminario estuvo a cargo de la titular de la Cátedra, Arq. Graciela Falivene, contando con la colaboración de la Arq. Patricia Costa y el Arq. José Antonio Artusi. Los docentes resaltaron la importancia de generar ámbitos académicos de formación y debate en torno al tema de la vivienda social, como modo de generar conciencia acerca de la necesidad de impulsar políticas públicas de gestión del suelo que hagan realidad el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad para todos.- Leer más...
sábado, 8 de mayo de 2010
La crisis del espacio público y la oportunidad de la crisis
Por Jordi Borja
La ciudad es ante todo el espacio publico, el espacio público es la ciudad. El espacio público es a la vez condición y expresión de la ciudadanía, de los derechos ciudadanos. Si el espacio público está en crisis, se degrada o se disuelve, es la democracia que se pervierte, el proceso histórico que hace avanzar las libertades individuales y colectivas, la reducción de las desigualdades y la supremacía de la solidaridad y la tolerancia sobre el egoísmo y la exclusión.
La crisis actual del espacio público puede ser considerada a partir de dos parámetros.
Primero: la consideración histórico-cultural del espacio público como una dimensión fundamental de la democracia política y social. La democracia en su dimensión territorial. El espacio público es el espacio de uso colectivo (ver artículo de Manuel Solà Morales). Es el ámbito en el que los ciudadanos pueden (o debieran) sentirse como tales, libres e iguales. El donde la sociedad se escenifica, se representa a sí misma, se muestra como una colectividad que convive, que muestra su diversidad y sus contradicciones y expresa sus demandas y sus conflictos. Es donde se construye la memoria colectiva y se manifiestan las identidades múltiples y las fusiones en proceso. El espacio público democrático es un espacio expresivo, significante, polivalente, accesible, evolutivo, es un espacio que relaciona a las personas y que ordena las construcciones, un espacio que marca a la vez el perfil propio de los barrios o zonas urbanas y la continuidad de las distintas partes de la ciudad. Este espacio es el que hoy está en crisis. Y su decadencia pone en cuestión la posibilidad de ejercer el "derecho a la ciudad" (David Harvey). Derecho a la ciudad y espacio público democrático son dos caras de la misma moneda y la cultura política y urbanística actual ha revalorizado ambos conceptos en nuestra época.
Segundo: la crisis del espacio público viene determinada por un conjunto de factores. El principal sin duda es resultado de las actuales pautas urbanizadoras extensivas y difusas productoras de espacios fragmentados, lugares (o no-lugares) mudos, tierras de nadie, guetos clasistas, zonas marcadas por el miedo o la marginación. El espacio público en estas extensas zonas de urbanización discontinua y de baja densidad prácticamente desaparece, los ciudadanos quedan reducidos a habitantes atomizados y a clientes dependientes de múltiples servicios con tendencia a privatizarse. La disolución de la ciudad en las periferias (Françoise Choay) se complementa con la especialización (social y funcional) de los centros urbanos y de gran parte de la ciudad compacta (que ya había anunciado Jane Jacobs). Los espacios públicos pierden sus cualidades ciudadanas para convertirse en espacios viarios, o en áreas turísticas y de ocio o museificadas, o centros administrativos vacíos y temidos al atardecer, o en calles o barrios cerrados (que no solo existen en las periferias de baja densidad), o en plazas vigiladas en las que se suprimen los elementos que favorecen el estar (los bancos) o se crean obstáculos físicos para evitar concentración de personas. Las calles comerciales animadas y abiertas se substituyen por centros comerciales en los que se aplica "el derecho de admisión". Y los centros y barrios que no se transforman siguiendo estas pautas devienen espacios de exclusión olvidados y a veces criminalizados.
Este modelo de urbanización es un producto de la convergencia de intereses propios del actual capitalismo globalizado: capital financiero volante especulativo, legislación favorable a la urbanización difusa y al boom inmobiliario (hipotecas basura) y propiedad privada del suelo con apropiación de las plusvalías especulativas. Un círculo vicioso que cuando encuentra obstáculos legales o sociales practica impunemente la corrupción. (Jordi Borja).
Estas pautas de urbanización vienen reforzadas por el afán de distinción de clases altas y medias que buscan la distinción y la protección de áreas exclusivas y la seguridad (ilusoria) que los sectores medios y bajos creen encontrar en la propiedad del suelo o de la vivienda como ahorro para el futuro y altos costos en el presente. Los gobiernos locales a su vez, cómplices por acción o por omisión, encuentran en la urbanización una fuente de ingresos y un cierto apoyo social. La cultura urbanística heredada del movimiento moderno que había decretado "la muerte de la calle" sirve de coartada a muchos profesionales para justificar su necesaria participación en el festín.
Pero la fiesta ha terminado: ¿La urbanización en los próximos años no podrá seguir las mismas pautas? Sería lógico que se impusiera un cambio radical. Por razones de despilfarro de recursos básicos y de altos costes sociales. Por la irresponsabilidad especulativa con la que actúa el capitalismo financiero global. Por la responsabilidad exigible por parte de las opiniones públicas a los gobiernos de la necesidad de regular tanto a las agentes financieros como a los grandes actores inmobiliarios que han recibido cuantiosas ayudas de dinero público para salir del atolladero por ellos mismos provocado. Por las posibles movilizaciones sociales de los principales afectados por la crisis, las mayorías populares, que han perdido ahorros y/o empleo, y que exigirán el abandono de las políticas neoliberales que han provocado esta crisis (ver Neil Smith y otros en Después del neoliberalismo: ciudades y caos sistémico, citado en este número).
Los profesionales y en general los intelectuales tienen una especial responsabilidad en la conversión de la crisis en oportunidad de cambio en un sentido democrático: desarrollar un pensamiento crítico radical y proponer alternativas posibles y deseables. Lo cual requiere situarse fuera de la lógica institucional (gobiernos gestores, cúpulas partidarias de partidos integrados en el sistema) y de la cultura oficial académica. En ambos casos predomina el conservadurismo a ultranza, los responsables políticos no saben ni quieren saber otra cosa que la vuelta a la situación anterior. Y la vida académica actual ha degenerado a producir un saber reproductivo, cada vez más alejado de las realidades, substituidas por la metodología formalista y por la sumisión a las revistas indexadas acorazadas frente a la crítica y a la innovación.
Probablemente en este mundo solo es posible hacer reformas. Pero para que las reformas sirvan para progresar y no para mantener en peor lo existente se requiere un pensamiento radical, o si lo prefieren, revolucionario. Un pensamiento orientado a la acción.
Fuente: http://cafedelasciudades.com.ar/carajillo/5_editorial.htmLeer más...
La ciudad es ante todo el espacio publico, el espacio público es la ciudad. El espacio público es a la vez condición y expresión de la ciudadanía, de los derechos ciudadanos. Si el espacio público está en crisis, se degrada o se disuelve, es la democracia que se pervierte, el proceso histórico que hace avanzar las libertades individuales y colectivas, la reducción de las desigualdades y la supremacía de la solidaridad y la tolerancia sobre el egoísmo y la exclusión.
La crisis actual del espacio público puede ser considerada a partir de dos parámetros.
Primero: la consideración histórico-cultural del espacio público como una dimensión fundamental de la democracia política y social. La democracia en su dimensión territorial. El espacio público es el espacio de uso colectivo (ver artículo de Manuel Solà Morales). Es el ámbito en el que los ciudadanos pueden (o debieran) sentirse como tales, libres e iguales. El donde la sociedad se escenifica, se representa a sí misma, se muestra como una colectividad que convive, que muestra su diversidad y sus contradicciones y expresa sus demandas y sus conflictos. Es donde se construye la memoria colectiva y se manifiestan las identidades múltiples y las fusiones en proceso. El espacio público democrático es un espacio expresivo, significante, polivalente, accesible, evolutivo, es un espacio que relaciona a las personas y que ordena las construcciones, un espacio que marca a la vez el perfil propio de los barrios o zonas urbanas y la continuidad de las distintas partes de la ciudad. Este espacio es el que hoy está en crisis. Y su decadencia pone en cuestión la posibilidad de ejercer el "derecho a la ciudad" (David Harvey). Derecho a la ciudad y espacio público democrático son dos caras de la misma moneda y la cultura política y urbanística actual ha revalorizado ambos conceptos en nuestra época.
Segundo: la crisis del espacio público viene determinada por un conjunto de factores. El principal sin duda es resultado de las actuales pautas urbanizadoras extensivas y difusas productoras de espacios fragmentados, lugares (o no-lugares) mudos, tierras de nadie, guetos clasistas, zonas marcadas por el miedo o la marginación. El espacio público en estas extensas zonas de urbanización discontinua y de baja densidad prácticamente desaparece, los ciudadanos quedan reducidos a habitantes atomizados y a clientes dependientes de múltiples servicios con tendencia a privatizarse. La disolución de la ciudad en las periferias (Françoise Choay) se complementa con la especialización (social y funcional) de los centros urbanos y de gran parte de la ciudad compacta (que ya había anunciado Jane Jacobs). Los espacios públicos pierden sus cualidades ciudadanas para convertirse en espacios viarios, o en áreas turísticas y de ocio o museificadas, o centros administrativos vacíos y temidos al atardecer, o en calles o barrios cerrados (que no solo existen en las periferias de baja densidad), o en plazas vigiladas en las que se suprimen los elementos que favorecen el estar (los bancos) o se crean obstáculos físicos para evitar concentración de personas. Las calles comerciales animadas y abiertas se substituyen por centros comerciales en los que se aplica "el derecho de admisión". Y los centros y barrios que no se transforman siguiendo estas pautas devienen espacios de exclusión olvidados y a veces criminalizados.
Este modelo de urbanización es un producto de la convergencia de intereses propios del actual capitalismo globalizado: capital financiero volante especulativo, legislación favorable a la urbanización difusa y al boom inmobiliario (hipotecas basura) y propiedad privada del suelo con apropiación de las plusvalías especulativas. Un círculo vicioso que cuando encuentra obstáculos legales o sociales practica impunemente la corrupción. (Jordi Borja).
Estas pautas de urbanización vienen reforzadas por el afán de distinción de clases altas y medias que buscan la distinción y la protección de áreas exclusivas y la seguridad (ilusoria) que los sectores medios y bajos creen encontrar en la propiedad del suelo o de la vivienda como ahorro para el futuro y altos costos en el presente. Los gobiernos locales a su vez, cómplices por acción o por omisión, encuentran en la urbanización una fuente de ingresos y un cierto apoyo social. La cultura urbanística heredada del movimiento moderno que había decretado "la muerte de la calle" sirve de coartada a muchos profesionales para justificar su necesaria participación en el festín.
Pero la fiesta ha terminado: ¿La urbanización en los próximos años no podrá seguir las mismas pautas? Sería lógico que se impusiera un cambio radical. Por razones de despilfarro de recursos básicos y de altos costes sociales. Por la irresponsabilidad especulativa con la que actúa el capitalismo financiero global. Por la responsabilidad exigible por parte de las opiniones públicas a los gobiernos de la necesidad de regular tanto a las agentes financieros como a los grandes actores inmobiliarios que han recibido cuantiosas ayudas de dinero público para salir del atolladero por ellos mismos provocado. Por las posibles movilizaciones sociales de los principales afectados por la crisis, las mayorías populares, que han perdido ahorros y/o empleo, y que exigirán el abandono de las políticas neoliberales que han provocado esta crisis (ver Neil Smith y otros en Después del neoliberalismo: ciudades y caos sistémico, citado en este número).
Los profesionales y en general los intelectuales tienen una especial responsabilidad en la conversión de la crisis en oportunidad de cambio en un sentido democrático: desarrollar un pensamiento crítico radical y proponer alternativas posibles y deseables. Lo cual requiere situarse fuera de la lógica institucional (gobiernos gestores, cúpulas partidarias de partidos integrados en el sistema) y de la cultura oficial académica. En ambos casos predomina el conservadurismo a ultranza, los responsables políticos no saben ni quieren saber otra cosa que la vuelta a la situación anterior. Y la vida académica actual ha degenerado a producir un saber reproductivo, cada vez más alejado de las realidades, substituidas por la metodología formalista y por la sumisión a las revistas indexadas acorazadas frente a la crítica y a la innovación.
Probablemente en este mundo solo es posible hacer reformas. Pero para que las reformas sirvan para progresar y no para mantener en peor lo existente se requiere un pensamiento radical, o si lo prefieren, revolucionario. Un pensamiento orientado a la acción.
Fuente: http://cafedelasciudades.com.ar/carajillo/5_editorial.htmLeer más...
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